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Seguridad de tu cuenta

Contraseña, verificación en dos pasos, sesiones, la bitácora de la organización y las llaves de API.

Transcripción del video

En este video ves cómo proteger tu cuenta, cómo se manejan las llaves de API y dónde queda registrado quién hizo qué.

Tu contraseña se cambia aquí, con la actual y la nueva: al menos 12 caracteres, con mayúscula, minúscula, número y símbolo.

Lo que más protege es la verificación en dos pasos, con una app autenticadora como Google Authenticator o Authy.

Copias esta clave en tu app y, desde entonces, al entrar te pide un código de 6 dígitos. Aquí no la activamos.

Si conectas otro sistema, la llave se crea aquí, con solo los permisos que necesita.

La llave se muestra una sola vez: guárdala en un gestor de secretos, nunca en un chat.

Si se pierde o ya no se usa, la revocas y deja de funcionar al instante.

Y todo queda en la bitácora: quién invitó a alguien, cambió la configuración o creó una llave, como la que acabamos de crear.

La filtras por tipo de acción y por fechas, y la puede consultar cualquier miembro.

En el siguiente video ves qué hacer cuando algo no funciona.

Tu contraseña

Se cambia desde Cuenta → Seguridad, escribiendo la actual y la nueva. Bruxel exige al menos 12 caracteres, con mayúscula, minúscula, número y símbolo.

Si entras con «Continuar con Google», tu contraseña la administra Google, no Bruxel: cámbiala desde tu cuenta de Google. El formulario de esta pantalla es para las cuentas registradas con correo y contraseña.

Verificación en dos pasos

Es la protección que más rinde por lo poco que cuesta activarla, y se enciende desde la misma pantalla.

  • Funciona con una app autenticadora: Google Authenticator, Authy, 1Password o equivalente. Escaneas un código QR, o copias la clave a mano si tu app no lee códigos.
  • No hay opción por SMS: el segundo factor es siempre la app autenticadora.
  • Una vez activada, cada vez que entres se te pedirá el código de 6 dígitos además de tu contraseña. Puedes desactivarla desde el mismo lugar.

Cambiar el correo de tu cuenta

Va en dos pasos: escribes el correo nuevo, Bruxel manda un código a esa dirección y el cambio se aplica cuando lo ingresas. Así nadie puede mover tu cuenta a un correo que no controla. Ojo con no confundirlo: este es tu correo de acceso, distinto del correo de facturación de la organización, que se configura en Facturación.

Cerrar sesión

Al cerrar sesión, esa sesión deja de valer de inmediato del lado del servidor: no se queda viva hasta que caduque sola. Si sospechas que alguien más entró a tu cuenta, cierra sesión y cambia tu contraseña.

Hoy no hay lista de dispositivos conectados ni botón de «cerrar sesión en todas partes»: cerrar sesión cierra la sesión desde la que lo haces, no las demás. Si crees que tu cuenta está comprometida, el camino es cambiar la contraseña y activar la verificación en dos pasos; y si administras la organización, revisar la bitácora para ver qué se hizo.

La bitácora de la organización

Cada acción relevante queda registrada: quién invitó a alguien, quién cambió la configuración, quién aprobó contenido, quién compró créditos. Vive en Cuenta → Auditoría, se puede filtrar por tipo de acción y por fechas, y la consulta cualquier miembro, no solo los administradores.

Llaves de API

Si conectas Bruxel con otro sistema, las llaves se crean y se revocan en Cuenta → Llaves API. Crearlas o revocarlas requiere rol de admin u owner.

La llave se muestra UNA sola vez, al crearla. Si la pierdes no hay forma de volver a verla: se revoca y se crea otra. Guárdala en un gestor de secretos, nunca en un chat ni en un documento compartido — quien tenga la llave puede operar tu organización.

Tus datos

Un admin puede descargar todo lo de la organización en un solo archivo desde Cuenta → General, y cualquier persona puede eliminar su propia cuenta desde la zona de peligro de esta pantalla. Antes de eliminarla, lee la guía de Organizaciones: si eres el único owner, no se borra solo tu cuenta sino la organización completa.