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Traducir una ficha

Ya tienes la ficha en un idioma: el segundo se traduce del primero, no se vuelve a escribir.

Transcripción del video

En este video traduces una ficha que ya tienes publicada.

Primero, agrega el idioma en tus idiomas de salida.

Guarda, y tu catálogo ya trabaja en los dos.

En la ficha, el selector de arriba muestra tus idiomas.

La ficha en español ya está publicada: no la vuelves a generar, la traduces. El botón dice cuánto cuesta.

Listo: la traducción dice lo mismo que el original, no es una segunda redacción.

Y lo que traducir estropearía, como la URL o los datos estructurados, se copia tal cual.

Cada idioma se edita por separado, sin tocar los demás.

Si cambias el original, la traducción te avisa que salió de una versión anterior…

…y te ofrece volver a traducir. No se actualiza sola: la decisión es tuya.

En el siguiente video organizas las imágenes de tus productos.

Qué es

Cuando un producto ya tiene su ficha publicada en un idioma, puedes traducirla a otro en vez de generarla otra vez desde cero. Es más barato y, sobre todo, el resultado dice lo mismo: no es una segunda redacción que puede salir distinta.

  • Se traduce de la ficha PUBLICADA del idioma principal de tu organización. Si el principal no tiene una, no hay de dónde traducir.
  • La traducción entra como una versión más en el historial del producto, con su origen anotado.
  • Cada idioma se puede editar a mano por separado, sin tocar los demás.

Cómo se hace

En la ficha del producto, el selector de idioma de arriba muestra los idiomas de tu organización. Elige el que falta y usa «Traducir a …». El botón dice cuántos créditos cuesta antes de que lo pulses.

Si no aparece «Traducir a …», mira qué idioma dice «principal» en el selector: se traduce desde ese, y necesita su ficha publicada. El principal se cambia en Configuración de generación, en «Idioma principal»; agregar un idioma no lo cambia.

Qué se traduce y qué se copia igual

Se traduce el texto: nombre, descripciones, viñetas, claims, metadatos de SEO. Se copian byte a byte las cosas que significan lo mismo en cualquier idioma y que traducir estropearía: los códigos, la lista INCI de ingredientes, el JSON-LD, la URL amigable, el color en hexadecimal y los nombres propios como la submarca o el nombre del color. No es una decisión del modelo: esos campos ni siquiera se le mandan.

Si cambias el original después

Si editas la ficha del idioma origen después de traducir, la traducción te avisa de que salió de una versión anterior y te ofrece volver a traducir. No se actualiza sola: rehacerla cuesta créditos y esa decisión es tuya.

Cuánto cuesta

Traducir cuesta menos que volver a generar, porque traducir un texto ya redactado es leer y reescribir, no razonar desde los datos del producto. El precio exacto lo dice el botón antes de pulsarlo, y solo se cobra si la traducción sale bien.

Si el resultado vuelve prácticamente idéntico al original —señal de que no tradujo— la ficha no se publica y no se te cobra.